(En desarrollo…) Espacio Zity abrió sus puertas anoche con Myke Towers, las entradas agotadas y el recinto abarrotado. La primera noche en Valdespartera dejó una gran acogida entre un público muy joven, que comenzó a vivir los pilares antes del inicio oficial de las fiestas del Pilar que tendrá lugar hoy, sábado.
La expectación se apreciaba desde primera hora. A las 19:00h ya había asistentes ocupando las primeras filas, pero entre quienes consiguieron situarse cerca del escenario había personas que llevaban haciendo cola desde las 10:30h de la mañana. Horas de espera para asegurarse un buen sitio en la cita de Myke Towers en Zaragoza, principal reclamo de esta jornada inaugural.
Esa presencia tan marcada de jóvenes volvió a mostrar el tirón de Zity entre las nuevas generaciones. La apertura de Espacio Zity encontraba en la música urbana el punto de partida de su programación y en el público una respuesta que llenaba el recinto desde su primera noche.
Xiyo & Fernandezz caldean el ambiente
Antes de Myke Towers, Xiyo & Fernandezz contribuyeron a subir la temperatura de la carpa. Con el autotune muy presente en las voces, el dúo ofreció una actuación que encajaba con el perfil musical de la nochey cumplió su cometido de caldear al público.
Myke Towers, cercanía y un repertorio que explica el lleno
La espera de quienes habían llegado a las 10:30h de la mañana encontraron al otro lado del escenario a un Myke Towers cercano y cariñoso con su público. En una carpa abarrotada, ese trato añadía una dimensión personal a una cita que, por el volumen de asistentes, tenía todas las características de un gran concierto de apertura.

El vínculo del puertorriqueño con el público español tiene recorrido. En 2024 fue el artista más escuchado en Spotify en España, una posición que ayuda a entender la expectación que despertaba su llegada a Valdespartera. En Zity, esa popularidad tenía una traducción mucho más tangible que una clasificación: entradas agotadas, y seguidores dispuestos a dedicar buena parte del día a la espera.
El repertorio reunió distintas etapas de esa trayectoria. «Girl» y «Diosa» conectan con el periodo de Easy Money Baby, publicado en 2020, mientras que «Si se da», «Almas gemelas» y «Relación rota» amplíaron un catálogo en el que convivieron el deseo, las relaciones sentimentales y una forma de cantar que alterna melodía y fraseo de rap. Esa variedad permite entender por qué su propuesta alcanza tanto a quienes buscan bailar como a quienes siguen su faceta de rapero.
«LALA» ocupa un lugar especial en ese recorrido. Su éxito ayudó a llevar a Myke Towers a un público todavía más amplio y convirtió una melodía sencilla y reconocible en una de sus señas de identidad. La canción representa bien esa capacidad para hacer del estribillo el centro de un tema, una fórmula que también tiene continuidad en títulos como «La capi» y «La falda», incluidos en la selección para Zaragoza.
Del reguetón melódico a sus raíces de rap
Las colaboraciones forman otra parte importante de su repertorio. «Adivino», grabada junto a Bad Bunny, y «El cielo», con Sky Rompiendo y Feid, sitúan a Myke Towers dentro de una escena urbana en la que los cruces entre artistas han dado forma a muchos de los éxitos de los últimos años. Son canciones que amplían su registro y que, junto a sus temas en solitario, permiten reunir distintas caras de su música en una misma actuación.
La selección también reservaba espacio para «Mírenme ahora», «Hora cero», «Trending» y «Nueva era». Su presencia recordaba que, detrás del intérprete de grandes éxitos de reguetón, sigue habiendo un rapero. Esa raíz tiene continuidad en su discografía, incluso después del salto que supuso «LALA» y de trabajos como La Pantera Negra.
La apertura también se vive alrededor de la mesa
Lejos de las primeras filas, la carpa de cenas ofrecía otro ambiente. Padres y madres disfrutaban de la apertura alrededor de las mesas, mientras los más jóvenes concentraban su atención en el escenario.
Espacio Zity ha generado precios competitivos respecto a las ferias, para cenar dentro del recinto. El recinto reunioó así distintas maneras de pasar las primeras horas de los prepilares, desde la espera frente al escenario hasta una cena con más calma.


