Protagonizaron este sábado una de las jornadas más diversas de la XXXIII edición del festival. Llevaron el pop independiente, el flamenco mestizo y los sonidos urbanos al escenario flotante de Lanuza, que registró el cuarto lleno absoluto de esta edición.
La penúltima noche del festival se construyó como un recorrido entre diferentes generaciones de la música estatal. Desde la sensibilidad electrónica y cotidiana de Jimena Amarillo hasta las canciones que han acompañado los 25 años de Chambao, antes de desembocar en la intensidad interpretativa de Lia Kali.
Tres propuestas muy distintas que encontraron un espacio común en una programación protagonizada íntegramente por mujeres y marcada por la convivencia entre el pop independiente, el flamenco contemporáneo, el soul, el rap y la electrónica.

Jimena Amarillo abrió la noche desde la intimidad del nuevo pop
Jimena Amarillo fue la encargada de inaugurar la velada en el Auditorio Natural de Lanuza. La artista valenciana defendió una puesta en escena sencilla, coherente con una propuesta que convierte las emociones cotidianas, las relaciones y las contradicciones personales en canciones directas y reconocibles.
Su concierto se movió entre el pop, la electrónica y el denominado bedroom pop, con temas como Cafeliko, Cuando ya no me quieras y Flow deskiciada. Canciones con las que fue estableciendo el primer vínculo con un público que todavía terminaba de ocupar el recinto y prepararse para una noche de registros muy diferentes.
Chambao celebra 25 años de canciones en Lanuza
Con La Mari al frente, Chambao convirtió su paso por Pirineos Sur en una celebración de sus 25 años de trayectoria. Un aniversario que permitió revisar una discografía ligada a la renovación del flamenco y a su diálogo con la electrónica, el pop y otras músicas contemporáneas.
La actuación recuperó algunas de las canciones más reconocibles de la banda. Sonaron Pokito a poko, Ahí estás tú, Papeles mojados y Dime, composiciones que continúan funcionando como puntos de encuentro entre el escenario y un público que ha crecido junto a ellas.
Más allá de la nostalgia, el concierto sirvió para comprobar la permanencia de una propuesta que, un cuarto de siglo después, conserva buena parte de su identidad. La Mari acompañó las canciones con recuerdos, agradecimientos y mensajes vinculados al respeto, la convivencia y la libertad, reforzando el componente humano que siempre ha formado parte del universo de Chambao.
La banda celebra este aniversario con un proyecto discográfico conmemorativo producido por Bob Benozzo y publicado en marzo de 2026. El trabajo abrió una nueva etapa para Chambao, pero también recuperó la memoria de un repertorio que encontró en el escenario flotante de Lanuza un entorno especialmente adecuado para desplegar su carácter abierto y mediterráneo.
Lia Kali cambia el pulso de la noche
Si Chambao representó la memoria compartida y el reconocimiento inmediato, Lia Kali situó el concierto en el presente. La artista barcelonesa cambió el pulso de la jornada con una actuación intensa, emocional y sostenida por una presencia escénica capaz de moverse entre la introspección y los momentos de mayor energía.
Su repertorio recorrió canciones como Contra todo pronóstico, Volvernos a amar, Renacer y La patrona. Temas en los que confluyen el rap, el reggae, el soul y unas raíces flamencas que Lia Kali incorpora sin quedar limitada por una única etiqueta.
La artista atraviesa una etapa marcada por Kaelis, un disco que amplía el universo iniciado con Contra todo pronóstico después de varios años de conciertos a ambos lados del Atlántico. En Lanuza mostró precisamente esa capacidad para alternar fragilidad y contundencia, haciendo de cada cambio de registro una parte esencial del relato.
Su actuación cerró el recorrido musical de una noche que había comenzado desde la delicadeza de Jimena Amarillo y atravesado después el repertorio histórico de Chambao. Lia Kali llevó ese viaje hacia un lenguaje urbano, físico y contemporáneo, poniendo el acento en una interpretación que no separa la fuerza de la vulnerabilidad.
Pirineos Sur se prepara para su última jornada
Tras la noche protagonizada por Chambao, Lia Kali y Jimena Amarillo, Pirineos Sur afronta este domingo 26 de julio el cierre de su XXXIII edición.
ETS —En Tol Sarmiento— y La Fúmiga serán los encargados de despedir el festival con una jornada orientada al baile, los vientos y el espíritu colectivo. La programación pondrá así el punto final a casi tres semanas de conciertos en uno de los escenarios naturales más reconocibles del calendario cultural aragonés.



