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Pirineos Sur se rinde a Jorge Drexler y al legado eterno de Omega en una noche histórica

Jorge Drexler regresó al escenario flotante de Lanuza para presentar Taracá ante más de 2.500 personas, en una jornada completada por Lorena Álvarez y el 30.º aniversario de Omega.

Jorge Drexler en Pirineos Sur fue uno de los grandes protagonistas de anoche en el escenario flotante de Lanuza. El músico uruguayo presentó las canciones de Taracá ante más de 2.500 personas, combinándolas con algunos de los temas más reconocidos de su trayectoria en una jornada completada por Lorena Álvarez y la recuperación de Omega a cargo de Kiki Morente y Lagartija Nick.

La cita reunió tres formas diferentes de acercarse a la música popular. La mirada personal hacia la tradición de Lorena Álvarez abrió la programación, Drexler ocupó el tramo central desde la canción de autor contemporánea y, como cierre, el homenaje a Omega volvió a tender puentes entre flamenco, rock y poesía tres décadas después de la publicación del disco.

Jorge Drexler presenta ‘Taracá’ en el escenario de Lanuza

Jorge Drexler regresó a Pirineos Sur con un concierto marcado por la cercanía y por una puesta en escena sobria, alejada de cualquier elemento que pudiera desplazar la atención de las canciones. La palabra, las melodías y el trabajo instrumental se situaron en el centro de una actuación que alternó su repertorio más reciente con composiciones asentadas desde hace años en el imaginario del público.

Taracá, su último trabajo, sirvió como punto de partida para mostrar la etapa actual del compositor uruguayo. Sin embargo, el concierto no se planteó únicamente como una presentación de canciones nuevas. Drexler construyó un recorrido por distintas fases de su trayectoria, buscando el equilibrio entre la actualidad creativa y unos temas que ya forman parte de varias generaciones de oyentes.

Esa convivencia entre presente y memoria permitió que el directo avanzara sin quedar encerrado en una única época. Las nuevas composiciones encontraron su espacio junto a canciones reconocibles, manteniendo la identidad de un artista que ha hecho de la curiosidad musical, el cuidado de las letras y la búsqueda rítmica una parte esencial de su lenguaje.

Pirineos Sur se rinde a Jorge Drexler y al legado eterno de Omega en una noche histórica, DelfinJSF

Canciones reconocibles y una puesta en escena contenida

La organización ha confirmado la presencia en el repertorio de canciones como “Universos paralelos”, “Movimiento”, “Telefonía”, “Al otro lado del río” y “Todo se transforma”. Cinco títulos pertenecientes a diferentes momentos de su carrera que fueron recibidos con entusiasmo por el público reunido en el Auditorio Natural de Lanuza.

“Al otro lado del río”, una de las composiciones más reconocidas internacionalmente de Drexler, volvió a demostrar su capacidad para sostenerse desde la sencillez. “Movimiento” y “Universos paralelos” ampliaron el componente rítmico del concierto, mientras que “Telefonía” y “Todo se transforma” reforzaron la conexión colectiva con un auditorio dispuesto a acompañar las canciones más populares.

La escenografía contenida ayudó a que la actuación mantuviera un tono cercano incluso dentro de un recinto de grandes dimensiones. No fue un concierto construido desde el impacto visual, sino desde la precisión de las interpretaciones y desde la capacidad de Drexler para establecer una conversación con quienes se encontraban frente al escenario.

Ante más de 2.500 personas, el uruguayo volvió a mostrar que su repertorio puede funcionar tanto desde la escucha atenta como desde la participación del público. La aparente sencillez de la propuesta escondía un trabajo minucioso en la manera de ordenar las canciones, combinar etapas y mantener una identidad reconocible durante todo el directo.

El resultado fue una actuación reconocible para quienes han seguido su trayectoria y, al mismo tiempo, abierta a la evolución de un músico que continúa explorando nuevas formas de trabajar el ritmo, la palabra y la canción popular.

Lorena Álvarez abrió la noche desde la tradición

La jornada había comenzado con Lorena Álvarez, una de las voces más personales de la escena folk española. La artista asturiana trasladó a Lanuza un universo en el que las raíces populares conviven con la experimentación y con una forma contemporánea de observar la música tradicional.

Su propuesta funcionó como una apertura delicada y alejada de los códigos más convencionales del festival. Con naturalidad interpretativa y sin necesidad de grandes artificios, Preparó el terreno para una noche en la que la tradición aparecería de distintas maneras.

Kiki Morente y Lagartija Nick devuelven ‘Omega’ a Lanuza

Después de Jorge Drexler llegó uno de los momentos con mayor peso histórico de la programación de Pirineos Sur 2026. Kiki Morente y Lagartija Nick recuperaron Omega, el álbum que Enrique Morente publicó junto a la banda granadina en 1996 y que transformó la relación entre flamenco, rock y poesía dentro de la música española.

El regreso del disco a Lanuza adquiría un significado especial. Pirineos Sur ya había acogido su presentación en directo en 1997, apenas un año después de su publicación. Casi tres décadas más tarde, el repertorio volvió al escenario flotante desde una nueva perspectiva, con Kiki Morente asumiendo la voz de unas canciones inseparables del legado de su padre.

El concierto incluyó algunos de los momentos fundamentales de la obra, entre ellos “Pequeño vals vienés”, “Vuelta de paseo”, “Ciudad sin sueño” y “Manhattan”. El repertorio volvió a poner en primer plano el diálogo entre la poesía de Federico García Lorca y Leonard Cohen, el cante flamenco y el lenguaje eléctrico de Lagartija Nick.

Un homenaje con identidad propia

La recuperación de Omega evitó plantearse como una simple imitación del concierto original. Kiki Morente afrontó las canciones desde su propia personalidad, respetando el legado de Enrique Morente sin tratar de reproducirlo de manera literal.

A su lado, Lagartija Nick volvió a proporcionar la tensión rock que convirtió el álbum en una obra difícil de clasificar. Éric Jiménez tuvo un papel especialmente destacado desde la batería, mientras Antonio Arias recuperó las guitarras afiladas y el carácter eléctrico que atraviesa el disco.

Treinta años después de su publicación, Omega conserva su capacidad para incomodar las fronteras entre géneros. Su regreso a Pirineos Sur no funcionó únicamente como una celebración de aniversario, sino como una nueva confirmación de la vigencia de una obra que continúa sonando libre, arriesgada y ajena a etiquetas cerradas.

La coincidencia con Jorge Drexler reforzó además el vínculo de toda la jornada con la figura de Enrique Morente. Taracá incluye la canción “Cuando cantaba Morente”, lo que añadía una conexión cultural entre el repertorio del uruguayo y el espectáculo encargado de cerrar la noche.

Pirineos Sur entra en su recta final

Tras la jornada protagonizada por Lorena Álvarez, Jorge Drexler, Kiki Morente y Lagartija Nick, Pirineos Sur afronta el penúltimo día de su XXXIII edición.

Hoy será el turno de Chambao, que celebra sus 25 años de trayectoria, Lia Kali y Jimena Amarillo. El cierre llegará el domingo ETS —En Tol Sarmiento— y La Fúmiga, dos propuestas orientadas a convertir la última noche del festival en una celebración colectiva.

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Delfín Sarasa

Cobertura cultural, musical y fotográfica.

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